El estrés térmico dentro de un caballo puede resultar en una amplia variedad de resultados, desde el mal desempeño hasta la muerte. La rápida progresión desde la primera etapa de deshidratación hasta las etapas finales de golpe de calor extremo puede tomar a los propietarios por sorpresa. Aprender a reconocer los signos de estrés por calor es el primer paso para proteger a su pareja equina.

Hay tres etapas típicas para calentar el estrés en un caballo: deshidratación, agotamiento por calor y golpe de calor. Reconocer las señales que acompañan a cada etapa puede ayudarle a responder adecuadamente mientras intenta enfriar su caballo y devolverlo a funciones normales.

  • Deshidratación

Siempre que un caballo suda excesivamente, es susceptible a la deshidratación. A medida que el caballo sigue sudando, eventualmente perderá líquido de sus células, lo que puede conducir a deshidratación severa. Esté atento a los siguientes síntomas: temperaturas corporales elevadas, orina oscura, expresión embotada o letargo general, y sudoración excesiva en caballos que no trabajan. Es importante tener en cuenta, si su caballo se niega a moverse después de un entrenamiento, puede estar experimentando dolor muscular o calambres, comúnmente referido como atar. Si este es el caso, llame inmediatamente a su veterinario, trate de animar a su caballo a caminar a la sombra o delante de un ventilador, y tratar de enfriar su caballo mediante la aplicación de agua tibia/fría a su yugular. La temperatura del agua debe gradualmente pasar al frío, y el exceso de sudor debe rasparse de su cuerpo.

Hay dos pruebas simples que se pueden realizar para determinar mejor si su caballo está deshidratado:

1. Prueba de pellizcar la piel: Sujete un pliegue de la piel de su caballo en el punto del hombro. Sujete la piel por unos segundos y suéltela. Si su caballo está bien hidratado, su piel se aplanará en menos de un segundo. Sin embargo, si su caballo está deshidratado, tomará más tiempo para que la piel aplanar.

2. Prueba de relleno capilar: Presione suavemente en la goma de su caballo directamente encima del incisivo superior. Si su caballo está bien hidratado, el color rosa volverá en dos segundos o menos. Si su caballo está deshidratado, tomará un tiempo más largo para que el color rosado natural vuelva.

  • Agotamiento por calor

Después de que su caballo se ha deshidratado, comenzará a perder el control sobre su cuerpo. Es importante tener en cuenta que un caballo con mucho corazón seguirá tratando de trabajar, a pesar de que está siendo empujado más allá de sus límites. Como tal, es vital vigilar a su caballo cuidadosamente durante las condiciones climáticas extremadamente calientes. Una regla general es la siguiente: Si usted debe detenerse constantemente para tomar pausas de agua al montar, entonces es demasiado caliente para montar su caballo para una duración prolongada. Además, nunca es una buena idea montar un caballo que está deshidratado o sufren de agotamiento por calor. En su lugar, tómese el tiempo necesario para ayudar a su caballo a rehidratar, antes incluso de considerar ensillando.

Señales de advertencia para el agotamiento por calor incluyen:

  1. Temperatura corporal superior a 104 grados Fahrenheit.
  2. Un espesamiento de sudor que se acompaña con la piel caliente al tacto.
  3. Un toque de pinzamiento de la piel que tarda más de seis segundos en aplastar, o un tiempo de relleno capilar de más de varios segundos.
  4. Gomas oscuras o descoloridas.
  5. Excreción de sangre de la nariz del caballo.
  6. Respiración rápida o superficial, acompañada de sonidos intestinales reducidos. Una incapacidad para su caballo para recuperar el aliento, incluso después de que se ha enfriado, bañado o colocado en frente de un ventilador.
  7. Una postura deprimida, letargo extremo, falta de enfoque y aumento de tropezar.
  • Accidente de calor

El agotamiento por calor puede convertirse rápidamente en golpe de calor. Controle cuidadosamente la temperatura de su caballo para asegurarse de que no suba a 106 grados durante un período prolongado. Si su caballo mantiene una temperatura alta durante 15 minutos o más, las consecuencias pueden ser muy graves. Es importante tratar de enfriar su caballo y póngase en contacto con su veterinario antes de que su caballo llegue a esta etapa.

Esté atento a los siguientes síntomas de golpe de calor:
1.Empezar o dificultad para moverse (incluso cuando se conduce con un cabestro y una cuerda de plomo en un terreno nivelado).

2. Comportamiento ansioso, irracional o errático.

3.Disoriente, olvidadizo, deprimido, o una incapacidad para reconocer el origen de los sonidos o movimientos. Por ejemplo, tu caballo puede no mirarte cuando hablas, o reaccionar cuando mueves las manos por la cara.

4.Collapse. En un caso extremo de golpe de calor, su caballo puede colapsar o comenzar a convulso. Debido a daño cerebral, es muy difícil para un caballo para recuperarse de esta etapa de golpe de calor. Además, su caballo podría comenzar a atar, o desarrollar insuficiencia hepática o renal, cólicos o laminitis como resultado directo de casos prolongados de golpe de calor.